Uno
de los últimos proyectos acometidos por esta empresa
se encuentra en vías de posibilitar la apertura de un
nuevo mercado, con un gran potencial y, lo que es más
importante, con unas tremendas ganas de mejorar y de hacer las
cosas bien. Hablamos de Ecuador. Un país que, a marchas
forzadas, intenta recuperarse de la grave crisis económica
por la que se ha visto azotado en los últimos años,
y que tiene en la agricultura uno de los pilares básicos
en los que apoyarse para recuperar la alegría y bienestar
de antaño.
Una agricultura que ha visto la proliferación en los
últimos tiempos de los sistemas de riego a presión,
constituyendo un apoyo básico para el desarrollo de sus
cultivos.
Esto, en un principio, podría resultar paradójico,
ya que hablamos de una zona tropical de abundantes lluvias.
Pero es una mala distribución de estas lluvias a lo largo
del año (con dos estaciones muy bien definidas: húmeda
y seca), lo que ha posibilitado el desarrollo de estos sistemas
de riego, destinados a cubrir las necesidades de los cultivos
en la llamada “estación seca” .
Gracias al afán de mejora y desarrollo de esta agricultura
creciente, Mondragon, con su sistema de riego por goteo enterrado,
se ha situado como una alternativa de futuro a los sistemas
tradicionales de riego localizado en superficie y que, gracias
a sus especiales características, ha creado unas expectativas
que permiten ser optimistas de cara al futuro.
Nos encontramos al principio de un largo camino. Un camino que
exige calidad y resultados, y que supone un paso más
en el constante crecimiento que ha experimentado Mondragón
durante
los últimos años en el amplio mercado Iberoamericano.
Vicente Martínez.