El
agua que se acumula en un charco, después de una tormenta,
pasados tres días desde su aparición, es el medio
ideal para la aparición de seres vivos microscópicos.
Las aguas usadas para los regadíos, proceden de ríos
y embalses, con altas concentraciones en materia orgánica,
siendo frecuente su retención en balsas de regulación.
Actualmente, con la modernización de regadíos
y la instalación de sistemas de riego localizado en grandes
zonas, se cuestionan temas que antes pasaban desapercibidos.
La tendencia para los sistemas de filtración en los nuevos
regadíos es trabajar con cabezales para grandes caudales,
y su posterior distribución en los distintos sectores
de riego.
Parece obvio la necesidad de reducir los costes de producción,
y optar por sistemas de filtración automáticos,
en los que se reduce el capítulo de gastos de mantenimiento
de la explotación. En la actualidad, se tienden a concentrar
grandes superficies de regadío en Comunidades de Regantes,
proyectando el riego a partir de un gran cabezal. Esta premisa
obliga a elegir sistemas robustos, capaces de trabajar con grandes
caudales y en todo tipo de aguas. De lo comentado hasta ahora,
se desprende el porque del auge de los sistemas de filtración
automáticos de malla, en este tipo de instalaciones.
Sin
duda alguna Amiad es la marca con mayor experiencia, contrastada,
en el mundo, para sistemas de filtración de malla. IRRIMON
auna sus esfuerzos con Amiad, para ofrecer al mercado, la gama
de productos mas amplia de sistemas de filtración de
malla, desde filtros automáticos de malla de pequeño
caudal (10 m3/h) hasta grandes unidades para caudales de hasta
4.000 m3/h. Cualquier consulta al respecto para un sistema de
filtración, seguro que tiene una solución en nuestro
catálogo. Los filtros automáticos de malla garantizan
el proceso de filtración, puesto que nunca varían
el tamaño del orificio de las mallas, ni siquiera en
el proceso de limpieza. Además, un único filtro
automático de malla, durante dicho proceso de limpieza,
continúa aportando agua al sistema.
El proceso de limpieza de estos filtros, se realiza por un retrolavado
localizado en las boquillas, una vez detectado un diferencial
de presión determinado, expulsando la suciedad a través
de la válvula de desagüe, con un gasto mínimo
de agua y de energía. La limpieza se realiza por succión
de una manera limpia y sin remover en ningún momento
la suciedad pegada en la parte interna de la malla. En cuanto
al mantenimiento, es lógico pensar que cuantas menos
unidades de filtración se necesiten para la misma superficie,
menor será la probabilidad de fallo en el sistema.
Los
filtros de mallas son capaces, según el modelo de filtro
seleccionado, de trabajar con grandes caudales de agua, lo que
conlleva tener instalaciones con muchas menos unidades que en
otros sistemas, y por lo tanto la reducción en los costes
del mantenimiento serán importantes. Este sistema de
filtración puede adecuarse a cualquier proyecto, siempre
teniendo en cuenta los datos de partida como; caudal, procedencia
del agua, presión disponible, energía necesaria,
etc... La variedad de modelos y tipos de filtros de malla, nos
permiten elegir entre: filtros eléctricos, para aquellas
instalaciones en las que dispongamos de energía, en las
cuales el mantenimiento será mínimo, y modelos
hidráulicos,capaces de trabajar perfectamente en aquellas
instalaciones que por su emplazamiento no dispongan de energía
eléctrica.